El Instituto Valenciano de la Edificación (IVE) presentó recientemente la Guía de la baldosa de terrazo en un acto al que asistieron técnicos y profesionales del sector de la edificación y de la industria de prefabricados de hormigón, interesados por el buen uso de este producto tradicional de la construcción.
El acto de presentación sirvió para poner de manifiesto el interés de este tipo de documentos como es esta guía dentro de un sistema de calidad en edificación. Este hecho fue destacado en las diversas intervenciones con un enfoque diferente.
Desde la Dirección General de Vivienda y Proyectos Urbanos de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, se resaltó, al igual que desde el IVE, la importancia de que este documento haya sido reconocido para la calidad en la edificación por la Generalitat Valenciana.
La guía presta una mayor utilidad y un mejor servicio a los agentes de la edificación para alcanzar la calidad en la edificación. Se destacó la utilidad de la guía como una vía importante de mejora de la calidad en edificación utilizando este tipo de pavimentación, que se complementa con los esfuerzos que sector industrial realiza para la mejora de la calidad de la propia baldosa.
Con la utilización de esta guía se pueden realizar correctamente todas las actividades del proceso constructivo: la especificación completa del pavimento para cada uso previsto, el sistema de colocación más adecuado y su soporte según necesidades, y un uso y conservación apropiado.
La guía, que comenzó a prepararse hace unos años en el marco del Plan de Calidad de la Vivienda y la Edificación, se ha publicado recientemente. La aparición de normativas UNE y sus complementos nacionales y las exigencias del Código Técnico de la Edificación en cuanto a resbaladicidad de suelos y protección frente al ruido, hicieron necesario este documento que fue preparado en el IVE por un equipo de redacción en el que estuvieron bien representado todos los agentes implicados.
La guía en cuestión es un documento de naturaleza técnica, sencillo y práctico, que guía y orienta con objetividad a la hora de tomar decisiones a los profesionales de la edificación, quienes encuentran en ella indicaciones para todas las fases de empleo de este producto. El documento está dirigido a todos los agentes implicados en su utilización: fabricantes, proyectistas, dirección facultativa, distribuidores, contratistas, etc.
Según sus responsables, “de este modo, se da respuesta a la necesidad de disponer de un documento técnico, de carácter voluntario, que apoya al usuario del mismo a tomar las decisiones más apropiadas, evitándose así cometer errores en cualquier fase del proceso”. Durante la primera etapa de diseño cuando se seleccionan los productos (baldosas, material de agarre,...) en función del uso previsto y se realiza la especificación de proyecto; durante su puesta en obra (recepción de productos, colocación, operaciones de acabado y control de calidad); y por último, durante su uso o mantenimiento a lo largo de toda la vida útil del edificio.
En definitiva, se dispone de un documento que es un referente para todos los profesionales en el sector de la industria y la edificación, en el que se transmiten los conocimientos y experiencias más valiosas adquiridas por los expertos en este producto de la construcción.
FUENTE: Boletín Electrónico de la Construcción. 23 de julio de 2010